CAPÍTULO II

EL PAPA Y EL SOBRENATURAL

Al medio de marzo de aquel año 1495 la conquista de Nápoles era un hecho a fondo dotado, y el francés descansado sobre su victoria, tomó su facilidad, e hicieron alegre en la capital del reino vencido.

Pero en el Duque de Lodovico Sforza-now del norte de Milano de facto, como hemos visto - empezar la segunda parte del juego que debía ser jugado. Él tenía un aliado de valor en Venecia, que no miró ninguno demasiado favorablemente sobre el francés y totalmente fue dispuesta para juntar sus fuerzas contra el enemigo común. El Consejo de Diez envió a su embajador, Zorzi, al Papa para proponer una alianza.

Las noticias alcanzaron a Carlos en Nápoles de la liga que era formada. Él se rió de ello, y la materia(el asunto) fue hecha el sujeto de burla en algunas comedias que eran realizadas para el entretenimiento de su Tribunal. Mientras tanto, la intriga contra él fue adelante; sobre el 26 de marzo su Santidad envió la Rosa De oro al Dux, y sobre la Palma el domingo la liga solemnemente fue proclamada en San Peter. Sus términos(condiciones) eran vagos; no había nada en ello que era directamente amenazador a Carlos; esto simplemente, como se declaraba, había sido formado para el bien común. Pero en el norte las fuerzas regularmente se juntaban para cortar la marcha atrás del francés, y de repente(pronto) Lodovico Sforza lanzó aparte la máscara e hizo un ataque sobre la marina francesa en Génova.

En Carlos pasado(último) se dio cuenta de su peligro y comenzó a preocuparse para su seguridad. Rápidamente él organizó la ocupación de Nápoles, y, abandonando(dejando) Montpensier como Viceroy y d'Aubigny como el General-capitán, él salió para Roma con su ejército, intención de la separación al Papa de la liga; para el Papa, que ser el vecino inmediato de Nápoles, sería tan peligroso como un enemigo como él era de valor como un aliado de Carlos.

Él entró en Roma el 1 de junio. El Papa, sin embargo, no debía allí recibirlo. Alexander se había marchado el 28 de mayo para Orvieto, habían acompañado por Cesare, el Colegio Sagrado, 200 hombres-©en-armas, y 1,000 caballo y 3,000 pies, habían suministrado por Venecia. En Orvieto, el 3 de junio, el Pontífice recibió a un embajador del Emperador, quien había unido la liga, y sobre el 4o él le rechazó a la audiencia al embajador de Francia, enviada de Ronciglione, donde el Rey se había parado. Carlos, insistente, enviado otra vez, decidido ver al Papa; pero Alexander, bastante como determinado para no ver al rey, siguió adelante a Perugia con su escolta.

Allí su morada de Santidad hasta el francés e italianos se había encontrado sobre el Río Taro y había unido la batalla en Fornovo, del que el encuentro ambos lados reclamaron la victoria. Si el único objeto de Carlos ganara por, entonces la victoria indudablemente era su, ya que él seguramente tuvo éxito en el recorte de un camino por los italianos quien disputaron su paso. Pero él sufrió pesadamente, y lo olvidó la mayor parte de su artillería preciosa, sus tiendas y carros, y el despojo inmenso Neapolitan el que él llevaba a casa, con el que él había cargado (dice a Gregorovius) veinte mil mulas. Todo esto se cayó en las manos de los aliados italianos bajo Gonzaga de Mantua, mientras de la marcha atrás de Fornovo Carlos estaba más en la naturaleza de un vuelo. Así él no reconquistó a Francia, ninguna pizca el mejor para su expedición, y la única señal de su paso el que él lo olvidó era una dolencia obscena, que, con el salir del francés en Italia, primero se manifestaron en Europa, y el que los italianos los pagaron el elogio cuestionable de llamar " la enfermedad francesa " - morbo gallico, o Mal il francese.

Durante la visita del Papa a Perugia un incidente ocurrió que no es sin la importancia a los estudiantes de su carácter, y del carácter dejado(abandonado) de él por sus contemporáneos y otros.

Allí vivieron en Perugia en este tiempo a una monja jóven de la Orden(del Pedido) de San Dominic, quien anduvo en el camino de Santa Catalina de Siena, Colomba da Rieti de nombre. Usted encontrará algunas maravillosas cosas sobre ella en las crónicas Perugian de Matarazzo, que, en realidad, abundarán en maravillosas cosas - demasiado maravilloso sobre todo para ser verdadero.

Cuando él trata con acontecimientos que pasan más allá de las paredes de su ciudad natal Matarazzo, como un historiador, es desdeñable a un segundo de grado sólo con él de los que lo cotizan(citan) como una autoridad. Cuando él trata con asuntos que, tan hablar, aconteció bajo sus mismos ojos, él es digno, si no de crédito al menos de atención, para su "atmósfera" es de valor.

De esta Hermana Colomba Matarazzo nos dice que ella comió no, ni bebió, ahorrar a veces alguna fruta jujube, y hasta estos, pero raras veces(poco probable). " El día de su venida a Perugia (que pasó en 1488), como ella Cruzaba el Puente de San Gianni algunos jóvenes intentaron poner manos sobre ella, ya que ella era atractiva y hermosa; pero como ellos hicieron así, ella les mostró la fruta jujube la que ella llevó en un paño blanco, con lo cual ellos al instante estuvieron de pie privado de fuerza e ingenios. "

Después él nos dice como ella pasaría de la vida durante una hora o dos, y a veces durante el medio día, y su pulso dejaría de golpear, y ella, parecer todo muerta. Y luego ella temblaría y vendría a ella otra vez, y profetizará el futuro, y amenazará al desastre. Y otra vez: " una mañana dos de sus dientes fueron encontrados para haberse caído, que había pasado en la lucha con el diablo; y, para muchas intercesiones las que ella hizo, y los escándalos los que ella reparado por sus rezos, la gente vino para llamar su santo. "

No obstante todo esto, y el hecho, que ella vivió sin la alimentación, él nos dice que los hermanos de Santa Francisca tenían poca fe en ella. Sin embargo, la comunidad la construyó un monasterio muy fino, que lujosamente fue dotado, y muchas monjas tomaron el hábito de su Orden(Pedido).

Ahora esto pasó que mientras en Perugia en sus días de estudiante, Cesare había atestiguado un milagro realizado por esta muchacha pobre extática; o más bien él había llegado sobre la escena - la Iglesia de Santa Catalina de Siena - para encontrarla, con un pequeño muchacho desnudo en su regazo, el centro de una muchedumbre excitada, frenética, que proclamaba fuerte que el niño había estado muerto y que ella lo había resucitado. Esto era una declaración que el Previo de los dominicanos no pareció dispuesta sin reservas para aceptar, puesto que cuando acercado con una sugerencia que las campanas sean el peldaño en el honor del acontecimiento, él no admitiría que él viera cualquier causa de sancionar tal curso.

En los pocos año que fue apresurado desde entonces, sin embargo, la hermana Colomba había adquirido a la gran reputación del cual Matarazzo nos dice, para que, en todas partes del llano de Tiber, los dominicanos predicaran su fama del convento al convento. En diciembre de 1495 Carlos VIII se enteró de ella en Siena, y fue revuelto por una curiosidad la que él consideró piadoso - la misma curiosidad que causó a uno de sus caballeros para suplicar Savonarola para realizar " solamente(justo) un pequeño milagro " para la hospitalidad del Rey. Usted puede imaginar la recepción del fanático sombrío de aquella invitación.

El Papa ahora tomó la oportunidad de su estancia en Perugia para pagar a Colomba da Rieti una visita, y puede haber sin duda que él hizo así en un espíritu crítico. Acompañado por Cesare y algún cardinals y los caballeros de su después, él fue a la Iglesia de San Dominic y fue conducido a la célula de la hermana por el Previo - el mismo quien en los días estudiante de Cesare había rechazado tener el peldaño de campanas.

En viendo la figura(el número) magnífica del Pontífice que llena la entrada de su pequeña cámara, Hermana Colomba se cayó en sus pies, y, la toma del dobladillo de su vestido, ella permaneció postrada y silenciosa durante algunos momentos, cuando por fin ella tímidamente surgió. Alexander pone sus algunas preguntas acerca de los Misterios Divinos. Estos los que ella contestó fácilmente al principio, pero, como sus preguntas crecieron, ella vaciló, se hizo avergonzado, y se calló, estando de pie antes de él blanco y el temblor, sin duda una figura(un número) muy lastimosa. El Papa, no gustándolo esto, girado al Antes de demanda una explicación, y amonestado severamente: ¡" Caveto, Pater, quia suma de Papá de ego! "

Esto tenía el efecto de lanzar el Previo en la turbación, y él se puso explicar que ella era en realidad muy maravillosa, que él él mismo al principio no hubiera creído en ella, pero que él había visto tanto que él había sido convertido. En esta etapa Cesare vino a su ayuda, atestiguar, como él podría, que él él mismo había visto el descrédito Previo ella cuando los otros ya la aclamaban como un santo, por que, si él ahora fue convencido, él debe haber tenido la evidencia muy buena para convencerlo. Podemos imaginarnos la gratitud de Prior al jóven cardinal para aquella palabra oportuna cuando él se vio en el peligro quizás de llamada considerar para criar e incitar una impostura.

Que era la opinión de Alexander de ella en el final el que no sabemos(conocemos); pero sabemos que él no era fácilmente crédulo. Cuando, por ejemplo, él oyó que el stigmata fue alegado para haber aparecido sobre el cuerpo de Lucia Di Narni él lo que podrían esperar de un escéptico de nuestras propias veces más bien que de un clérigo de su edad supersticiosa - él envió a sus médicos para examinarla.

Esto es sólo un caso de su actitud de sentido común hacia manifestaciones sobrenaturales. Su juicio frío, tranquilo hizo que él buscara, por todo el medio disponible y práctico, distinguieran entre el verdadero y el falso en una edad en el cual a hombres, por su credulidad, estaban demasiado demasiado listo para hacerse la presa de cualquier impostor. Esto argumenta una anchura de mente totalmente más allá de las veces en las que él tenía su ser. Las brujas y warlocks, al que en otra parte - y hasta en años mucho posteriores, y en Estados Protestantes así como Católicos - dieron al fuego, él con desprecio no hicieron caso. Los moros desafortunados y judíos, quien en otra parte en Europa eran perseguidos por la Inquisición Santa y quemados en el interés(la estaca) como un acto de fe para el bueno de sus almas y el mayor honor y la gloria de Dios, encontrados en Alexander un protector tolerante y en Roma un refugio salvo.

Suficientemente no conocen estas circunstancias acerca de él; es bueno saberlos(conocerlos) para su propio bien. Pero, aparte de que, ellos tienen un gran valor histórico el que debe bien considerar. No debe ser imaginado que tal anchura de vistas(opiniones) podría ser tolerada en un Papa en el alba del decimosexto siglo. Las veces no eran maduras para ello; los hombres no lo entendieron; y que los hombres no entienden ellos la sed para explicar, y tener un modo de explicación en su propia manera y según sus propias luces.

Un Papa quien hizo tales cosas no podía ser un Papa bueno, ya que tales cosas deben ser detestables a Dios - como hombres Dios concebido entonces.

Para entender esto debe entender la mayor parte del sentimiento malo contra Alexander y su familia, ya que esto es la fuente de la mayor parte de ello. Como él no quemó a brujas y magos en este momento se decía que él era un warlock, y que él practicó la magia negra. Esto no era, quizás, la calumnia licenciosa; esto fue dicho de buena fe, ya que ello era la única razón las veces podrían pensar lo que debería considerar para su refrenamiento. Como él toleró a moros y judíos esto en este momento fue dicho por unos que él era un moro, por otros que él era un judío, y por otros todavía que él era ambos.

¿Qué la maravilla, entonces, si Giuliano rencoroso Cardinal della Rovere venenosamente lo dobló el moro y el judío, y el fanático rabioso Savonarola gritado que él no era ningún Papa en absoluto, que él no era Christian, tampoco él creyó en algún Dios?

Entendido mal en estos asuntos, él, como se creía, era un infiel, y ningún crimen era demasiado imposible para ser fijado el hombre quien, como se creía, era que en Italia del Cinquecento.

Alexander, sin embargo, era muy lejano de estar a un infiel, muy lejos de no ser Christian, muy lejos de creer en Dios, como él ha dejado(abandonado) la evidencia abundante en los Toros él publicó(emitió) durante su pontificado. Es seguramente mal asumir - y esto es indicado(advertido) por l'Espinois - que una vida privada que parece hacer caso a los mandamientos de la Iglesia debe excluir la posibilidad de una vida pública fiel al servicio de la Iglesia. Esto es lejano de ser el caso. Tal estado de cosas - tal personalidad doble - es en ningún caso incoherente con los clérigos del décimo quinto, o, en realidad, del vigésimo siglo.

La verdad entera de la materia(del asunto) es contenida en una rima portuguesa, que aproximadamente puede ser traducida:

Profundamente el Padre Thomas predica. No haga como él hace; haga como él da clases.

Un debauchee puede predicar la virtud con el efecto saludable, tal como un hombre puede predicar la higiene sin practicar las privaciones las que esto implica, o puede salvarle(ahorrarle) de la dispepsia por indicándole(advirtiéndole) que es indigesto sin él absteniendo de ello.

Tal era el caso de Alexander VI, como somos justificados en la conclusión de la evidencia que permanece.

Déjenos considerar el celo apostólico revelado por su Toro que concede América a España. Esto prácticamente fue concedido - como los términos(las condiciones) mismos de ello mostrarán - en condición que España emplee el dominio la concedieron sobre el Mundo Nuevo para el objetivo de propagar la fe cristiana y la conversión y el bautismo del pagano. Esto estrictamente es impuesto, y acentuado por el mando(la orden) que España enviará a los hombres Piadosos quien son aprendidos en la religión y capaz de enseñanza de ello a la gente de las tierras recién descubiertas.

Así Alexander inventó al misionero.

Al Rey Manuel el Afortunado (de Portugal), quien buscó su autoridad para la conquista de África, él de modo similar impuso que él debería idear esto el nombre del Salvador ser adorado allí, y la extensión de fe Católica y honrado, al final que el rey " podría ganar la vida eterna y la bendición de la Santa Sede. "

A los soldados que van por esta expedición su Santidad concedió las mismas indulgencias en cuanto a los que lucharon en la Tierra Santa, y él ayudó a los reyes de España y Portugal en esta propagación de cristianismo de los cofres de la Iglesia.

Él envió a América a una docena de los niños de Santa Francisca, como apóstoles para predicar la Fe, y él los invirtió con los poderes más amplios.

Él procesó con el rigor severo a los herejes de Bohemia, quien obscenamente insultaban la Iglesia y Sacramentos, y él procedió de modo similar contra el "Picards" y "Vaudois". Contra el Lombardo demoniacs, quien se había puesto valiente, se unían y haciendo el gran mal a la característica(propiedad), a la vida, y a la religión, Alexander levantó su brazo poderoso.

Entonces hay su Toro del 1 de junio de 1501, contra los que ya daban vuelta al mal intenta la prensa impresión recién descubierta. En esto él condenó contra la impresión de materia(asunto) perjudicial para la doctrina sana, para buenos modales, y, encima de todo, al Católico Faith o algo que debería dar el escándalo al fiel. Él amenazó las impresoras de trabajos impíos con la excomunión deberían ellos persistir, y armas alistadas seculares para castigarlos en un temporal así como una manera espiritual. Él ordenó(pidió) la preparación de los índices de todos los trabajos que contienen algo hiriente a la religión, y pronunció una prohibición de excomunión contra todo quien deberían leer detenidamente los libros tan indexados.

Así Alexander inventó el Índice Expurgatorius.

Hay evidencia abundante que él era un celebrante férvido, y de su devoción extrema a la Santísima Virgen - en el cuyo honor el que él reanimó el toque de la Campana Angelus - será considerado más tarde.

Independemente de su vida privada, es ocioso procurar mostrar que su carrera pública era otro que fiel al mantenimiento de la dignidad y el honor de la Iglesia.

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